lunes, 19 de noviembre de 2012
dervi vergonzoso
El derbi, como todo, cambia con el paso de los años, pero este domingo el Sevilla-Betis hizo un guiño inesperado a una de las dos aficiones, mientras que le daba la espalda a la otra. Lanzado con el tempranero gol de Reyes, otro que entra en la historia de los derbis al superar a Mel, precisamente a Mel, como el autor del gol más rápido -paró el crono 5 segundos antes que el hoy técnico madrileño-, el Sevilla reeditó y casi calcó un derbi que por el gol de Rubén Castro sigue siendo la mayor goleada de todos los enfrentamientos entre eternos rivales. Muchas similitudes entre el partido de este domingo y el de aquel 17 de enero de 1943. En pleno apogeo de la delantera Stuka, como Reyes y Fazio, dos de aquellos cazabombarderos de la Segunda Guerra Mundial, Berrocal y Raimundo, ya dejaron un 4-0 al descanso ante la algarabía de los aficionados sevillistas. E igual que Reyes, que lo hizo en el minuto 1, un gol tempranero abrió la espita del gas. En el minuto 5 llegó el primero aquella tarde, obra de Berrocal, que redondearía la cuenta al final, en el 89, casi como Rakitic anoche (84'). Honorato López Cesárea hacía de Adrián, y quedan ambos con el dudoso honor de ser los porteros más goleados en un derbi. Aquella temporada, la 42-43, los blancos ya habían golpeado fuerte a domicilio al equipo de Heliópolis, un 2-5 que sigue figurando entre las mayores goleadas de la historia, con un 1-4 en 1960 con Ruiz Sosa abriendo también la cuenta en el minuto 7, o un 4-0 en sentido contrario, es decir, del Betis al Sevilla veinte años más tarde recordado por el derbi de los cuernos que le tiraron a Paco.
Pero el derbi de este domingo bate más marcas. No se había producido una goleada así en ningún derbi de España en Primera desde el 64, cuando el Barcelona le endosó un 5-0 al Espanyol. Ni con Messi.
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